miércoles, 14 de enero de 2009

de Celedonia Rueda

No sé, de verdad, dónde habrá estado durante casi cinco años esta carta que he encontrado en el buzón esta misma mañana, cuando regresaba de comprar una lata de guisantes.
Me viene extrañando en los últimos meses que recibo muy pocas aportaciones para un baul que - aunque no existe y si existiera ni lo conozco ni es mío, pero algún equívoco ha debido de haber no soy capaz de imaginar ni dónde ni cuándo, para que tantísimos lectores me lo adjudiquen - parece que es en verdad muy, muy célebre.
En fin, sea como fuere, aquí coloco el relato de Celedonia;y que me disculpe por no haberlo hecho antes.

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