miércoles, 30 de septiembre de 2009

Texto 1.1

Publicado por  el sep 30, 2009 en Prólogo a la primera carta. Siguiendo Rastros


1.1 “Cuenta la Biblia en su primer libro, el Génesis, que habiendo creado Yahvé la primera pareja, les bendijo diciendo: Procread y multiplicaos, henchid la Tierra, sometedla, y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, y sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la Tierra; llama la atención el sentido de propiedad que encierra el primer mandamiento divino, y desde su interpretación literal, que en la inducción hacia esa primera forma de consciencia la obsesión por someter y dominar haya sido uno de los pilares básicos de todas las culturas judeocristianas”.
..................

A la vista de este texto y coincidiendo con el hecho de andar yo enfrascada en un trabajo literario – obra de ficción y tirando a surrealista – en el que me bulle la idea de que tenga un “papelito” la Creación, se me ocurre acudir al libro del Génesis, que como no había leído jamás (la verdad sea dicha) desconocía, e ignoraba, también y por tanto y más allá de lo que los niños (en mi niñez al menos) aprendíamos en los colegios, qué hay, en los escritos, así, letra por letra, de nuestros orígenes.
Así que lo abro, el libro del Génesis,  y me pongo a leer el capítulo primero, que aquí pego el enlace http://iglesia.net/biblia/libros/genesis.html#cap1 , y me encuentro – por orden de aparición – los cielos y la tierra.
Hasta ahí, bien.
Pero si a renglón seguido leo “Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.” ¿No deberé entender que el desorden y el vacío y las tinieblas ya estaban de antes?
¿Quién los había hecho?
En mi intento de no atascarme así, nada más empezar, sigo leyendo y, después de la  luz y la Noche y el Día, tengo un nuevo tropiezo porque “Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas”.
De manera que las aguas también estaban.
¿Quién las había creado?
Pero ahí no queda la cosa porque “y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión” y, en el punto siguiente “Y llamó Dios a la expansión Cielos”.
Dijo también Dios “Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco”.
“Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares”.
Pero, si los Mares los hizo con las aguas que estaban debajo de los cielos, qué pasó con las que estaban por encima, cuáles son, dónde se las puede localizar…
Dijo después Dios “Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra”.
Luego dijo Dios “Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,”.
“E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.”.
De lo que se desprende que, si nos atenemos a la letra, la luz no proviene de ninguna de las lumbreras; que a ella la había hecho antes.
Pero, bueno sigo y…
Dijo Dios “Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra”.
De manera que también las aves salieron de las aguas ¿O no?
Este primer capítulo del Génesis concluye, todo el mundo lo hemos aprendido así, con la creación del Hombre; y vale, pero…
¿No es cierto que saltan a la vista muchas lagunas, muchos desajustes que nadie nos ha explicado?
En resumidas cuentas, que me estoy empezando a temer que por mucho que me aplique no voy a poder ser tan surrealista como me gustaría.
Nota: Se admiten opiniones, y aclaraciones a quienes las tengan. Es más, se agradecerían. Valen tanto si son objetivas como si son subjetivas.
                  El árbol de la vida

Archivo del blog