viernes, 2 de noviembre de 2012

02/11/2012/18:02


Mejor que “decirle que”, como dejaste indicado, he preferido leerle la nota tal como la has escrito. Me ha parecido que era la forma de quedarme más al margen.  Cuando uno repite lo que otro ha dicho puede incurrir en inexactitudes que confundan; y siendo el tema tan delicado no he querido correr el riesgo de que eso ocurriera.
Pasaron unos instantes sin que pronunciase una sola palabra. Pregunté por eso si me había escuchado y dijo que perfectamente. Luego me pareció que suspiraba y, tras otro silencio, dijo que no le parecía extraño; que era algo que se veía venir desde hacía tiempo.
Quizás tirando un poco de la alfombra hacia la parte de abajo. Ahí encima y contra la puerta se podría colocar una de esas cajas con libros que nunca se tiran, así la puerta (y la caja) ya no se deslizarían, o no como sobre la baldosa por lo menos. Claro que habría que apartarla con el pie cada vez¸ un poco latoso pero una persona tiene siempre más fuerza. Así no se metería…
¿O es una solución estrafalaria?
Habrá que seguir pensando o sacar todo de ahí. Pero si no ve qué destrozar ya no le llamará la atención. Supongo que es su naturaleza. Hoy los flecos de una bufanda.
Tampoco yo me aclaro con ese teclado. El anterior era más fácil o le tenía yo cogido el tranquillo. Pero no importa, basta que me acuerde de restar una. Pero la alarma suena a las 11:37 y no sé quitarla.
Temprano. Lleva días regresando temprano. Puede que haya empezado a no estar a gusto. Sabes que se obstina mucho en un primer momento pero que se cansa pronto de todo. Pone demasiadas esperanzas, siempre, en todo lo nuevo; y no escarmienta de que nada es de verdad del todo nuevo sino versión remozada de algo viejo…
Como aquí


Porque pasó a denominársela...


Es claro que vi la nota donde te dejé dicho, pero no retiraste la que era para ti. No me gusta que me hagas esas cosas. La arrugué y la tiré.
Yo también. 
Se me volvía a olvidar; lo encontrarás en el dado que lleva su número. Si te fijaras un poco no tendría una que llevar tanto en la cabeza.

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