jueves, 22 de agosto de 2013

22/8/2013 20:56

Me dice “pues yo sí lo entiendo”, por lo de la página y ese índice tan largo (que en algunos casos coincide con el de don Arnaldo, pero no siempre) con muchos nombres que figura en el sumario. Me cuenta que le parece que cuando se pincha en cada participante lo que aparece no es en la mayoría de las ocasiones obra de esa misma persona…
–Quiero decir — dice — que no está escrito por ella.
– ¿Y me puedes contar qué te hace pensar que es así?
– ¿Te acuerdas de aquel papelito?
– El mundo —le contesto, ya sabes cómo me crispa y todavía más cuando me contesta con una pregunta  — está lleno de papelitos y de papeletas y de papelones  ¿Tengo que acordarme justo de uno que es además de los pequeños?
–Pequeño, sí, pero con los números muy grandes.
–Ah, los números muy grandes — enciendo un cigarrillo y creo que pongo los ojos en blanco y, estoy segura, tapo el teléfono y doy un bufido de desesperación  (porque hoy, dentro de lo malo, la cosa es por teléfono) porque me sospecho que tenemos para rato —, eso ya es una pista. Pero no caigo.
–En la caja de zapatos, sí, debajo de una vela roja y encima de un retrato de esa señora tan guapa del sombrero.
–Sí — yo -, de esa sí me acuerdo.
–Pues bueno, ahí, hay otro índice de un tal Victorianito ¿Nunca lo has visto?
Le contesto que no y me explica que un joven con muy buenas maneras lo explica después de mucho tiempo porque le haría ilusión que su madre figurase[1], y que por eso se lo envía[2] y, justo ahí, dice, se ve muy claro mientras que sin embargo Zoila…
–Que he elegido este ejemplo — me sigue explicando aunque no entiendo nada pero fumo y me callo — precisamente porque el ancianito (¿?)[3] la  nombra,  Zoila es… “digamos creación” — dice, de ese Torrenciano.
Y que ahí se ve muy claro.
En fin, haz clic en el título porque yo no me siento con fuerzas…
¿Y las aspirinas?
Pues con todo este jaleo que me tiene liado me va a estallar la cabeza de un momento a otro.
Baja corriendo y cómpralas, por favor, que aún quedan  cuatro minutos para que la farmacia cierre.
Y el paté para Eneas se ha terminado también.






[1] “¿Dónde?”. Ni idea.
[2] “¿Qué?, ¿dónde?, ¿a quién?”. Ni idea tampoco.
[3] No, no pregunto ¿No termino de decirte que fumo y callo?

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